El pasado jueves 16 de abril será considerada como una fecha histórica, en el calendario diplomático México – Estados Unidos.
Cuando ocurren este tipo de acontecimientos surgen multitud de comentarios, algunos buenos y otros con criterios totalmente superficiales.
En nuestra aportación de esta semana haremos algunas reflexiones sobre este importante acontecimiento. No cabe duda que en principio se trata de un buen propósito, en lo que a urbanidad diplomática se refiere, en el marco del gobierno norteamericano, oxigena la imagen internacional, con las recientes visitas del Presidente Obama a diferentes lugares incluyendo al propio Irak, lugar donde se desarrolla la más cercana acción de guerra encabezada por los Estados Unidos.
Lo que pudimos observar como “mortales” es a lo que tiene acceso un ciudadano común y corriente a través de los medios de comunicación electrónicos e impresos, diferente es sin duda, lo que sucede en la intimidad del acercamiento entre ambos mandatarios, es decir, lo que hablaron en “corto”, esto solamente ellos lo saben y tal vez sus asesores más cercanos.
Por lo que a nosotros respecta sólo podemos entrar en los temas y en el material que nos es proporcionado, como ya anotamos por los medios masivos de comunicación.
El primer aspecto es la seguridad impresionante de que fue objeto la visita de Obama, contrastando con aquella visita de John F. Kenedy en el gobierno de Adolfo López Mateos, que se daban el lujo de recorrer las calles de nuestra capital incluyendo el Zócalo en autos descubiertos y estableciendo una comunicación cercana con la ciudadanía del Distrito Federal.
Palabras destacadas en la visita de Obama, fueron “Air Force Number One” una aeronave única en su tipo, que cuenta con las instalaciones más sofisticadas para atender las necesidades tecnológicas y de comunicación del jefe de estado del país más poderoso del mundo. El “Marine one”, helicóptero que fue el medio de traslado en varios tramos de la visita.
Y que decir de la “Bestia”, una Lemosine de tres o cuatro que llegaron al D.F. para los traslados terrestres de Obama, un vehículo a prueba de ataques nucleares, ¡imagínese Usted!, aunque debemos de hacer la aclaración que ya por la tarde, Obama regresó al hotel en un vehículo más convencional, una Suburban “pués”, que seguramente también está blindada, como la “Bestia”, no sabemos si por que se cansó ésta o si consideraron como estrategia cambiar de auto al Presidente Obama. La verdad de todo esto formó parte de las medidas de seguridad que las condiciones actuales requieren.
Seguridad, seguridad fue uno de los temas centrales de la visita de Obama, seguridad en la frontera, lucha contra los grupos del crimen organizado, el tráfico de armas de Estados Unidos hacia México fueron los asuntos torales de la visita, según nuestra apreciación y lo manifestado tanto en los medios de comunicación como en los discursos de ambos mandatarios, en la ceremonia de recepción, en la rueda de prensa y en la cena de honor.
En lo que se refiere al tema económico Obama expresó el convencimiento de trabajar juntos, para enfrentar los retos de una economía global con serios problemas como el incremento del desempleo y la desaceleración de la misma. Esto nos parece una forma elegante de manejar el tema, pero superficial y ligera, ya que en términos reales México como país poco puede contribuir a los severos problemas que enfrenta Estados Unidos en esta materia, sin embargo no deja de ser un buen propósito.
Felipe Calderón en nuestra opinión tuvo dos o tres momentos que nos llamaron la atención, primero cuando habla y le propone a Obama que sean sus gobiernos los creadores, los iniciadores de una NUEVA ERA en las relaciones bilaterales.
Cuando ocurren este tipo de acontecimientos surgen multitud de comentarios, algunos buenos y otros con criterios totalmente superficiales.
En nuestra aportación de esta semana haremos algunas reflexiones sobre este importante acontecimiento. No cabe duda que en principio se trata de un buen propósito, en lo que a urbanidad diplomática se refiere, en el marco del gobierno norteamericano, oxigena la imagen internacional, con las recientes visitas del Presidente Obama a diferentes lugares incluyendo al propio Irak, lugar donde se desarrolla la más cercana acción de guerra encabezada por los Estados Unidos.
Lo que pudimos observar como “mortales” es a lo que tiene acceso un ciudadano común y corriente a través de los medios de comunicación electrónicos e impresos, diferente es sin duda, lo que sucede en la intimidad del acercamiento entre ambos mandatarios, es decir, lo que hablaron en “corto”, esto solamente ellos lo saben y tal vez sus asesores más cercanos.
Por lo que a nosotros respecta sólo podemos entrar en los temas y en el material que nos es proporcionado, como ya anotamos por los medios masivos de comunicación.
El primer aspecto es la seguridad impresionante de que fue objeto la visita de Obama, contrastando con aquella visita de John F. Kenedy en el gobierno de Adolfo López Mateos, que se daban el lujo de recorrer las calles de nuestra capital incluyendo el Zócalo en autos descubiertos y estableciendo una comunicación cercana con la ciudadanía del Distrito Federal.
Palabras destacadas en la visita de Obama, fueron “Air Force Number One” una aeronave única en su tipo, que cuenta con las instalaciones más sofisticadas para atender las necesidades tecnológicas y de comunicación del jefe de estado del país más poderoso del mundo. El “Marine one”, helicóptero que fue el medio de traslado en varios tramos de la visita.
Y que decir de la “Bestia”, una Lemosine de tres o cuatro que llegaron al D.F. para los traslados terrestres de Obama, un vehículo a prueba de ataques nucleares, ¡imagínese Usted!, aunque debemos de hacer la aclaración que ya por la tarde, Obama regresó al hotel en un vehículo más convencional, una Suburban “pués”, que seguramente también está blindada, como la “Bestia”, no sabemos si por que se cansó ésta o si consideraron como estrategia cambiar de auto al Presidente Obama. La verdad de todo esto formó parte de las medidas de seguridad que las condiciones actuales requieren.
Seguridad, seguridad fue uno de los temas centrales de la visita de Obama, seguridad en la frontera, lucha contra los grupos del crimen organizado, el tráfico de armas de Estados Unidos hacia México fueron los asuntos torales de la visita, según nuestra apreciación y lo manifestado tanto en los medios de comunicación como en los discursos de ambos mandatarios, en la ceremonia de recepción, en la rueda de prensa y en la cena de honor.
En lo que se refiere al tema económico Obama expresó el convencimiento de trabajar juntos, para enfrentar los retos de una economía global con serios problemas como el incremento del desempleo y la desaceleración de la misma. Esto nos parece una forma elegante de manejar el tema, pero superficial y ligera, ya que en términos reales México como país poco puede contribuir a los severos problemas que enfrenta Estados Unidos en esta materia, sin embargo no deja de ser un buen propósito.
Felipe Calderón en nuestra opinión tuvo dos o tres momentos que nos llamaron la atención, primero cuando habla y le propone a Obama que sean sus gobiernos los creadores, los iniciadores de una NUEVA ERA en las relaciones bilaterales.
Algo que pudo considerarse como un pequeño dislate, es cuando comentó que ojalá no suceda pronto en Estados Unidos, lo que ahora nos ocurre en México, con las armas vendidas en los comercios norteamericanos, y que se utilizan para hechos violentos en contra del gobierno y de la ciudadanía mexicana.
En otras palabras Calderón pronosticó que en un breve tiempo la violencia se pueda producir con ese mismo tipo de armas, en algunos estados de la Unión Americana. Obama contestó que sería iluso asegurar que ya no se venderán más armas en las tiendas de Estados Unidos, aún se trate de armas prohibidas para su uso en lugares distintos a los EE. UU.
El tercer momento es cuando se tocó el tema de Cuba, donde se propuso como mediador entre Estados Unidos y Cuba, Y consideró que el bloqueo por parte de Estados Unidos, durante ya casi cincuenta años había sido poco eficaz, sentimos que a Calderón se le hizo “bolas el engrudo” ya que él como jefe de estado debe de mostrar una actitud respetuosa y no intervenir en los asuntos internos de otros países, al final pareció como que Calderon enmendaba la plana, pero sin embargo para nosotros, como que perdió el estilo.
He dejado para el final el asunto que más nos interesa y que es el tema migratorio. Obama dijo claramente que había que sacar de la obscuridad a muchas personas que se encuentran de manera indocumentada y que ya tienen años trabajando en lo Estados Unidos y en seguida señaló que este asunto habrá de tratarse en el parlamento norteamericano.
He dejado para el final el asunto que más nos interesa y que es el tema migratorio. Obama dijo claramente que había que sacar de la obscuridad a muchas personas que se encuentran de manera indocumentada y que ya tienen años trabajando en lo Estados Unidos y en seguida señaló que este asunto habrá de tratarse en el parlamento norteamericano.
El manejo formal es el que señaló Obama, cualquier reforma en materia migratoria es facultad del órgano legislativo dirimirlo, es decir negarlo o aprobarlo, pero es responsabilidad moral del jefe del poder ejecutivo, corresponder a la palabra empeñada durante su campaña, en cuanto a ayudar a decenas de miles de inmigrantes que en este momento les urge una amnistía de carácter migratorio.
Ojalá que el señor Barack Obama si tenga dentro de las prioridades de su gobierno, proponer al Congreso de los Estados Unidos, una reforma migratoria que vaya a fondo y desde luego respetando los causes legales para estos fines.
El Plan Mérida sin dejar de ser un acto de buena voluntad, consideramos por el monto invertido que puede resultar ridícula una ayuda de esta naturaleza.
Con un ánimo positivo queremos dejar en Usted querido lector, un sabor que vaya de la buena voluntad, la esperanza, los buenos propósitos, a los buenos hechos. Sabemos que no es una tarea sencilla, es un reto que debemos enfrentar todos, pueblo y gobierno, en la búsqueda de mejores condiciones para nuestras naciones.
Nos vemos en nuestra próxima columna.
Ojalá que el señor Barack Obama si tenga dentro de las prioridades de su gobierno, proponer al Congreso de los Estados Unidos, una reforma migratoria que vaya a fondo y desde luego respetando los causes legales para estos fines.
El Plan Mérida sin dejar de ser un acto de buena voluntad, consideramos por el monto invertido que puede resultar ridícula una ayuda de esta naturaleza.
Con un ánimo positivo queremos dejar en Usted querido lector, un sabor que vaya de la buena voluntad, la esperanza, los buenos propósitos, a los buenos hechos. Sabemos que no es una tarea sencilla, es un reto que debemos enfrentar todos, pueblo y gobierno, en la búsqueda de mejores condiciones para nuestras naciones.
Nos vemos en nuestra próxima columna.

No hay comentarios:
Publicar un comentario